Los malestares de género de las mujeres. La Psicoterapia de Equidad Feminista

Una vez comprendido cómo las mujeres socializamos nuestro género y adquirimos una identidad basada en estos aprendizajes que recibimos por ser mujer y, más aún, como lo hacemos en una sociedad que permite y perpetúa la violencia contra nosotras, es momento de ir un poco más allá. Por eso, durante la clase del sábado en el Posgrado de los Malestares de Género nos hemos adentrado en cuáles son los malestares de género que nos afectan a todas las mujeres y cómo los abordamos desde nuestra perspectiva feminista y desde la metodología que hemos acuñado en el Espacio de Salud Entre Nosotras, el espacio terapéutico para mujeres de la Asociación Mujeres para la Salud.

Durante la primera parte de la clase, Pilar Pascual Pastor ha demostrado cómo nuestra educación de género nos lleva a cumplir unos roles y unos mandatos que generan muchas contradicciones en nosotras mismas. Contradicciones que pueden llegar a convertirse en malestares y en problemas de salud psicológica y física que, en el sistema médico convencional, son tratados con psicofármacos y como un problema individual cuando, en realidad, es un problema social.

A continuación ha expuesto que hay momentos en la vida de las mujeres en los que tenemos más posibilidades de caer en una depresión, lo que hemos acuñado como depresión de género: el momento de salir del nido familiar; la maternidad en mujeres con hijos/as dependientes; el momento en que las mujeres que se han centrado en su desarrollo profesional y llegan a alrededor de los 40 sin tener pareja ni hijos/as porque consideran que han fallado en los mandatos más importantes que se nos atribuyen; y las mujeres mayores con hijos/as ya independientes que sienten un gran vacío al haber finalizado sus cuidados o tienen conflictos con su marido, esa persona que vive en casa pero que ya no quiere.

Durante la segunda parte de la clase, Mercedes Risco, psicóloga especializada en la Psicoterapia de Equidad Feminista, ha explicado a las alumnas la base de esta metodología de trabajo que hemos desarrollado en el Espacio de Salud Entre Nosotras.

 

Los malestares de género o las consecuencias de nuestra socialización

Todas las mujeres sufrimos las consecuencias de haber sido socializadas bajo una educación de género basada en el reparto desigual del poder. Desde el no conocernos adecuadamente o no tener un desarrollo sano del yo individual, oculto éste tras el yo social, hasta tener un escaso desarrollo de la autonomía, que se supedita a los afectos, una escasa confianza y seguridad personal, o el continuo desconocimiento y no satisfacción de las necesidades individuales y los derechos personales… Son características que nos afectan, en mayor o menor medida, a todas las mujeres.

Asimismo, tenemos dificultades a la hora de decir que no y expresar exactamente quiénes somos, qué queremos y qué nos gusta y qué no (falta de asertividad), maximizamos el área afectiva permitiendo que ésta lo inunde todo, nos hiperresponsabilizamos hacia los otros hasta el punto de que situamos nuestro propio bienestar en el bienestar ajeno o asumimos expectativas inalcanzables a la vez que nos infravaloramos, no creyéndonos capaces de hacer aquellas cosas que objetivamente hemos conseguido hacer.

Todas estas características pueden derivar en que las mujeres tengamos una serie de conflictos. Estos conflictos apuntan siempre a dos direcciones: bien las relaciones con las personas que nos rodean porque no conseguimos que reconozcan nuestros esfuerzos y nos devuelvan la valoración que creemos que necesitamos; bien en los deseos de desarrollo personal y de nuestra autonomía, que entran en confrontación con los propios mandatos tradicionales que esperan de nosotras las demás personas.

 

El sistema médico convencional

Todas estas cargas que asumimos constantemente las mujeres tienen claras consecuencias en nuestra salud psicológica, como tristeza, apatía o desmotivación; y en nuestra salud física, como problemas en el sueño o alimentarios, disfunciones sexuales o dolores generalizados, entre otras.

Estos daños en nuestra salud están relacionados con las depresiones endógenas. El sistema médico tradicional actúa atendiendo a la sintomatología concibiendo el malestar de las mujeres como trastornos individuales y acudiendo a los psicofármacos para su tratamiento. Cuando, en realidad, los malestares están muy relacionados con los factores sociales y con el efecto que produce la falta de equidad al naturalizar la desigualdad y las relaciones de sumisión, dependencia y maltrato.

 

La perspectiva de género en la salud de las mujeres

En la Asociación Mujeres para la Salud, de la que forma parte la Escuela ESEN, introducimos la perspectiva de género en la salud y observamos la salud no como la ausencia de la enfermedad sino como algo relacionado con un concepto biopsicosocial. El ser humano es un ser afectado por todas estas variables, la biológica, la física/psicológica y la social, y como tal es necesario contemplar todas ellas para analizar los malestares de las mujeres.

La socialización de género, las desigualdades, la relación asimétrica del poder y la violencia de género producen problemas en la salud psicológica y física de las mujeres; al mismo tiempo que están en la base de las somatizaciones y de las quejas físicas o emocionales en un porcentaje altísimo.

Una persona saludable es aquella que mantiene un equilibrio entre los planos físico, biológico y social y en todas las áreas en las que cada persona participa dentro de su vida. Estas áreas, la importancia que les damos y la forma de enfrentarnos a los conflictos son diferentes para las mujeres que para los hombres.

Para las mujeres, las áreas más importantes de nuestras vidas están marcadas por la familia, la sexualidad, la relación de pareja, el maternaje o la forma que tenemos de ejercer como madres, la formación y el trabajo, la utilización del tiempo personal, y el desarrollo de las aficiones individuales. Todas estás áreas son las que nos tenemos que cuestionar y equilibrar para estar bien con nosotras mismas.

El patriarcado y la socialización de género de las mujeres nos vulnerabiliza, pero no nos victimiza. A pesar de que es difícil que una mujer educada en el patriarcado sea consciente de que su propia educación de género es la causa de sus malestares, tenemos claro que es a través de una deconstrucción de nuestra forma de ser mujer como podremos quitarnos de encima todos estos mandatos y, con ello, nuestros malestares.

 

La Psicoterapia de Equidad Feminista

Es precisamente esto lo que perseguimos con la Psicoterapia de Equidad Feminista, la metodología que hemos desarrollado en la Asociación Mujeres para la Salud y que llevamos casi 30 años aplicando sobre las mujeres que acuden a nuestro centro terapéutico, el Espacio de Salud Entre Nosotras.

Después de que Pilar Pascual introdujera lo que hemos acuñado como las depresiones de género, depresiones que se producen en muchas mujeres según determinadas etapas vitales por las que atravesamos, Mercedes Risco, psicóloga especializada del Espacio de Salud Entre Nosotras, ha explicado las bases de nuestra metodología.

La Psicoterapia de Equidad Feminista es una forma de trabajar con las mujeres que atraviesan por momentos de depresión, ansiedad o malestar general, desde la que buscamos que por sí mismas sean conscientes de mirar hacia su interior y su vida y entender qué les pasa y qué necesitan, para a partir de ahí tomar las riendas de su propia vida y poner por ellas mismas la solución a sus problemas.

Pero para poder llevarla a cabo, es importante que primero las profesionales del centro terapéutico hayan deconstruido su propio género y se interroguen continuamente, acorde con las distintas etapas vitales por las que vayan pasando. Esto es precisamente lo que buscamos también con las mujeres profesionales que acuden a este máster en género. Porque que nosotras nos deconstruyamos como mujeres nos permite ser conscientes de estos mandatos y presiones que nos afectan y empatizar más con la mujer que tenemos en frente y que ha acudido a nosotras en busca de ayuda.

 


¿Te parece interesante todo lo que hablamos en el Posgrado en los Malestares de Género -Su prevención e impacto en la salud integral de las mujeres-? Pues ahora puedes participar tú también. Ya tenemos abierta la nueva convocatoria, que comenzará en octubre de 2017. ¿Te apuntas?

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