
El viernes, en la primera sesión, Edurne Rodríguez expondrá los fundamentos de la Psicoterapia de Equidad Feminista como el tratamiento psicológico más adecuado para los trastornos y malestares de género de las mujeres. A continuación, abordaremos el impacto que las distintas tipologías de la violencia producen sobre la vida de las mujeres y las secuelas que provoca en la salud de estas. Nos centraremos en lo que la PEF ha denominado los Síndromes de Género.
En primer lugar Pilar Pascual tratará, por un lado, la traumatización que
algunas mujeres sufren en los procesos de ruptura de pareja, incidiendo en las violencias institucionales que soportan, como la custodia compartida obligatoria o el falso SAP. Y, en segundo lugar, analizará las secuelas que la violencia en el ámbito de la pareja y las dificultades añadidas que suponen para tomar la decisión de romper este tipo de relaciones para las mujeres.
En la primera sesión del sábado, Rosa Urien se centrará en las terribles secuelas que provoca, quizás la violencia más descarnada, porque la sufren las niñas y las adolescentes. Nos referimos a los abusos sexuales y/o el incesto. Es imprescindible incorporar la mirada de género sobre estas violencias y sus consecuencias, asi como recalcar la necesidad de reparación para estas mujeres, que pueden estar sufriéndolas a lo largo de toda la vida.
Y, en último lugar, Coral Herrera profundizará sobre la necesidad de que las mujeres aumentemos espacios de autonomía y revisemos el uso de los tiempos y la relación con el dinero, ambos aspectos imprescindibles para alcanzar la autonomía vital.
Os dejamos esta reflexión de Anna Freixas, que viene muy al pelo de todo, sobre lo que se va a discutir durante esta sesión, que esperamos disfrutéis:
…Tomarnos en serio, queridas, requiere valorar nuestra mente y sus producciones, sin pedir perdón por si acaso no están a la altura; nos invita a no estar siempre disponibles, como si el tiempo nos sobrara; supone anteponer nuestras necesidades a las de quienes colonizan nuestro tiempo y, por supuesto, nos insta a respetar nuestro cuerpo, nuestra salud, nuestros sueños y nuestros deseos. Supone decir no, sin temblar demasiado. Implica arriesgarse, nombrar.

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